Hansel y Gretel: La pérdida de talento en las organizaciones

30 11 2010

Hola a tod@s,

No escribía últimamente pues, como bien nos decía Amalio Rey en su excelente post, Bloguear por bloguear, sentarme delante del ordenador para forzar que unos cuantos caracteres tengan sentido y aporten, por aquello de la periodicidad de las actualizaciones, sacrifican el placer de postear: el disfrutar con la escritura.

Hace unos días compartía, con un buen amig@ mío, un café. En un momento dado, me espetó: “Dejo la organización en la que estoy  para incorporarme a la organización Y“. Comprenderéis que, por aquello de la privacidad, no desvele ni menciones nombres de entidades ni de personas. Si que os digo, para vuestra tranquilidad, que cuento con su autorización para escribir esta entrada pues, cuando me lo comentó, le dije que tenía una en la nevera que versaba sobre este tema y que,  hasta la fecha, no había visto la luz.

Le comenté, aprovechando el cuento de Hansel y Gretel, que estaba convencido que a lo largo de los últimos tiempos “había ido dejando migajas en el camino para señalar su interés en crecer en la organizacióno, en caso contrario, es decir, que la organización fuera ciega y sorda a las señales que iba dejando, “que abriría la puerta y saldría al balcón para ver quién pasaba por allí”. Dicho de otro modo, escucharía nuevos proyectos profesionales que le permitieran crecer.

Transcurrido un tiempo prudencial, y agotadas ya las reservas de pan, -seguía en su monólogo- me he visto obligado a tomar la decisión de irme“.

Algunas reflexiones tras analizar este caso:

  • Las organizaciones no saben detectar ni leer las señales que sus profesionales van dejando por el camino.
  • Una vez roto el contrato emocional, el profesional está fuera mentalmente de la organización.
  • El intervalo óptimo, tanto de rendimiento como de motivación para una posición, debería estar entre los cuatro y seis años como máximo.

¿Cuál es el coste que soportan las organizaciones por no ver las migajas de sus profesionales? ¿Has vivido, directa o indirectamente, el cuento de Hansel y Gretel?

Saludos,

Agustí Brañas





Ya estamos conectad@s. Y ahora, ¿qué?

2 11 2010

Hola a tod@s,

Hoy voy a iniciar un meme y se lo voy a transferir  a @fmlopez48@mcimino@marcapersonal y @antoniodomingo con la esperanza de que inicie un largo viaje por la red y  se detenga en cuantas más posadas mejor para compartir y enriquecerlo.

Recibimos invitaciones, las enviamos, las aceptamos y, en algunas oportunidades, las rechazamos. Sin embargo, hay tantos filtros/objetivos como usuarios interconectados hay en las diferentes redes sociales y todos tan lícitos como el primero. Me voy a centrar, por simplificación con la de Linkedin.

Básicamente, hay tres alternativas o formas de proceder:

  • Visión cortoplacista: Una vez aceptada, la persona con la que nos hemos conectado nos envía una presentación de a qué se dedica y qué es lo que ofrece
  • Visión a largo plazo: Aún por descubrir
  • Visión a medio plazo: Te pones en contacto, transcurrido un plazo razonable, con tu contacto para explorar posibles oportunidades de negocio y/o colaboraciones

Esnobismo, moda, realidad, aprendizaje o negocio son algunos de los objetivos por los que nos subimos al carro de las redes sociales. Sin embargo, parece que éste último, el de hacer negocio, sea el cuarto oscuro de las redes sociales.

El mundo de las redes sociales y, por ende, sus usuarios, estamos aprendiendo cada día acudiendo a clase. Es evidente que las primeras lecciones no deben ser las de llevar a cabo negocio sino las de cómo escuchar, conversar y participar en ellas. Ahora bien, el programa formativo debería incluirlas en el segundo trimestre del curso, y nosotros, como estudiantes aplicados, estudiarlas.

¿Qué lección tomaste y cuál es tu experiencia? Ya estamos conectad@s. Y ahora, ¿qué?

Saludos,

Agustí Brañas








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