El lenguaje: ¿Coste de oportunidad de los directivos?

17 11 2013

Beautiful-Birds-beautiful-nature-23813827-1600-1200Hace unos días, mientras mantenía una distendida e interesante conversación, surgió un debate:  ¿Razonar o convencer? A tenor de la misma, decidí que mi siguiente post versaría sobre ese contraste etimológico. ¿Qué término era el que mejor se ajustaba al entorno de empresa abierta ó 2.0? o ¿El que podría contextualizar uno de los vectores de “liderar personas o equipos en organizaciones que se apalancan en el talento”?

Hoy, mientras disfruto de un día lluvioso, de buena música en spotify –John Coltrane- y de un café negro y humeante la musa me ha venido a visitar y me ha preguntado ¿Por qué no te sientas a escribir? Así que he desempolvado la pluma y he aquí el resultado … ¿Razonar o convencer? ¿Liderar o gestionar? ¿Amar o querer?

Vaya por delante que, como en casi todo, no hay una única solución. Así que, para aquell@s que esperaban encontrar la pócima mágica, ya os avanzo que no la hay. Hay tantas alternativas como personas existen. Permitidme que me apoye en la RAE.

convencer.(Del lat. convincĕre).

1. tr. Incitar, mover con razones a alguien a hacer algo o a mudar de dictamen o de comportamiento. U. t. c. prnl.

2. tr. Probar algo de manera que racionalmente no se pueda negar.

razonar.

1. intr. Discurrir, ordenando ideas en la mente para llegar a una conclusión. Antes de decidirte, razona un poco.

2. intr. Hablar dando razones para probar algo. No razonó nada de lo expuesto.

3. tr. Exponer, aducir las razones o documentos en que se apoyan dictámenes, cuentas, etc.

El significado de ambos términos son muy similares; sin embargo, si profundizamos veremos que hay una sutil diferencia cualitativa: convencer es incitar a alguien a hacer algo. Eufemísticamente, en el ámbito directivo: “tienes que hacer esto por que yo lo digo o a ti no te pagan por pensar sino por hacer”. Razonar es conversar dando y escuchando razones para decidir algo. En definitiva, aunque la responsabilidad última de un directiv@ es decidir –y asumir el coste de su decisión- razonar es consensuar para decidir convencidamente. Convencidamente en términos de interiorizar, compartir y hacer sentir activamente esa decisión como parte integrante del grupo.

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Así pues, liderazgo, más allá de definiciones tradicionales, es sumar voluntades, actitudes y aptitudes para alcanzar un hito/objetivo común compartido. Y, para ello, qué mejor que razonar y no convencer en sentido estricto.

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El vector bajo el que se vertebra la característica social del liderazgo –y que nos permite socializar con el grupo- es el lenguaje: bien sea verbal, bien escrito.


Personalmente, apuesto por razonar. Me gusta más. El final, está claro, es convencer … pero convencer de una forma abierta, sensual, escuchada y compartida … por qué de eso va lo del 2.0 ¿o no? ¿Qué opinas?

Os dejo con dos gemas de Pepe de la Peña, @sandopen, sobre el lenguaje …

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y con el video de “El valor de las palabras” 





La libertad … ¿una puerta imaginaria?

9 04 2013

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Recuerdo, hace unos meses, un vuelo Barcelona – Madrid. En el mismo, tuve oportunidad <permitirme el eufemismo> de “gozar” de un viajero tóxico. Al principio, me hizo gracia y lo encontré hasta divertido. Cuando ya estaba a la altura de Tarragona, empezaba a estar cansado. A la altura de Zaragoza, ya había pulsado el interruptor para pedir un gelocatil a un amable TCP pues, mi cabeza, estaba a punto de estallar del dolor que me había provocado semejante individuo.

No hace falta decir que su conversación –por llamarla de alguna manera- versaba sobre lo “quemado” que estaba y sobre lo que “opinaba” de su jefe. Él estaba preso en una cárcel.

Este hecho –por desgracia, más habitual de lo que nos creemos- me hizo reflexionar: ¿Qué es la libertad? ¿Un sueño? ¿Una barrera? ¿Una ilusión? ¿Una utopía? ¿Una emoción? ¿Una alegría? ¿Un despertar? ¿Una prisión? ¿Una alquimia? Libertad es … el capital emocional del corazón … eso es libertad. La llave que abre la puerta a un mundo desconocido y que, su desconocimiento -el pensamiento racional-, nos la cierra. Es una puerta imaginaria … que sólo existe en nuestra mente … Libertad es disfrutar. Libertad es sentir. Libertad es decidir. Libertad es vibrar. Libertad es reír. Libertad, en definitiva, es sentirse a gusto con uno mismo.

Contemplando este video advierto lo que es disfrutar y pasárselo bien trabajando … aunque, como ya apuntaba Confucio, “Trabaja en lo que te gusta y nunca tendrás que trabajar” o, mejor, Vive VIVIENDO y nunca estarás pres@ … ¡NUNCA!.

Sólo nosotros tenemos la llave que abre esa puerta imaginaria … ¿O real? ¿Cuál creéis que era su cárcel? ¿Él? ¿Su trabajo? ¿Su jefe? ¿Abriría esa puerta? ¿Abrimos la puerta?

Saludos,

Agustí Brañas

La sonrisa es el libro del corazón.

PD. Su conversación fue explícita mencionando nombres, empresa, etc.





Los costes de desinformación: los costes del s. XXI

16 11 2011

Hola,

La crisis económica en la que estamos inmersos está provocando profundos cambios en las personas –nosotr@s-, la sociedad y, por ende, en el mundo empresarial y directivo.

De hecho, podríamos apostillar que estamos viviendo el fin de una etapa y el comienzo de una nueva era. Esto es lo que lo hace verdaderamente atractivo y enriquecedor: el ser espectador y partícipe, en mayor o menor medida, de este cambio.

Voy a centrarme en el entorno de la dirección. La transparencia, la sostenibilidad y la vuelta a la senda de la humanización –que nunca debíamos haber abandonado-, en detrimento del viejo dogma de “maximizar beneficios”, son pilares del nuevo management.

Esta evolución/transformación ha supuesto la aparición de una nueva tipología de costes: “los costes de desinformación”.

Así, podemos encontrar dos tipos de costes de desinformación atendiendo al entorno en el que se originan:

  • Externos
  • Internos

La primera categoría, la de externos, responden al criterio de que las empresas son ciegas ante la ingente cantidad de información que hay disponible en internet, a la vez que sordas ante las “conversaciones” que se llevan a cabo en las redes sociales.

La segunda categoría, la de internos, cumplen los criterios de nula transparencia en las organizaciones y de que la información es poder. Por tanto, suelen encontrarse en su hábitat en aquellas empresas en que la opacidad es su modus operandi. Un ejemplo de esta tipología son los objetivos no compartidos, no porque no se compartan si no porque se desconocen.

¿Son conocedoras las organizaciones y sus directiv@s de su existencia? ¿Qué opináis?

Os dejo con dos videos: el primero, la canción de la fábula de los tres hermanos

y, el segundo, el video del primer contacto de los Toulambies con la llamada civilización.

Saludos,

Agustí Brañas





Pensar emocionalmente … ¿El futuro del management?

26 09 2011

Hola,

Estamos viviendo una época, socialmente hablando, tremendamente interesante y atractiva. La irrupción de las redes sociales han provocado que la humanidad –nosotr@s- nos tengamos que enfrentar a un escenario, hasta ahora desconocido, en el que la velocidad con la que los cambios se suceden, y la multicanalidad por la que éstos se propagan, han devenido la principal característica.

El principio activo que favorece esta propagación es la “emocionalidad”. Empatizamos emociones y sentimientos de nuestro círculo más cercano –virtual o real- y, acto seguido, las compartimos y difundimos, con el enriquecimiento de nuestras opiniones y comentarios, con/a nuestra red.

El mundo de la empresa y, particularmente, el del management, sin embargo, sigue anclado en el pasado sin saber cómo adaptarse a este nuevo betaescenario en el que sus vectores directores son

  • El pensamiento diferencial es el empático y emocional
  • El acortamiento del largo plazo a un periodo no superior a los seis meses

En este sentido, las empresas, como personas jurídicas que son, ni sienten, ni lloran, ni vibran y, menos aún, sonríen. Sus emociones “solo” las muestran en la cuenta de resultados y, ahora, dicho sea de paso,no están para muchas “emociones”.

Está claro que las opiniones favorables en las redes sociales incrementan las ventas … ahora bien, ¿pasará el futuro del management por el “pensar emocionalmente” [en] las organizaciones?

¿Qué opinas?

Os dejo con el video de Evelyn … para mi, una de las mejores películas para ilustrar este pensamiento emocional …

Saludos,

Agustí Brañas

Soñar es pensar. Pensar es querer. Querer es poder. Poder es hacer. Hacer es soñar.

¡Feliz semana! :)





Hansel y Gretel: La pérdida de talento en las organizaciones

30 11 2010

Hola a tod@s,

No escribía últimamente pues, como bien nos decía Amalio Rey en su excelente post, Bloguear por bloguear, sentarme delante del ordenador para forzar que unos cuantos caracteres tengan sentido y aporten, por aquello de la periodicidad de las actualizaciones, sacrifican el placer de postear: el disfrutar con la escritura.

Hace unos días compartía, con un buen amig@ mío, un café. En un momento dado, me espetó: “Dejo la organización en la que estoy  para incorporarme a la organización Y“. Comprenderéis que, por aquello de la privacidad, no desvele ni menciones nombres de entidades ni de personas. Si que os digo, para vuestra tranquilidad, que cuento con su autorización para escribir esta entrada pues, cuando me lo comentó, le dije que tenía una en la nevera que versaba sobre este tema y que,  hasta la fecha, no había visto la luz.

Le comenté, aprovechando el cuento de Hansel y Gretel, que estaba convencido que a lo largo de los últimos tiempos “había ido dejando migajas en el camino para señalar su interés en crecer en la organizacióno, en caso contrario, es decir, que la organización fuera ciega y sorda a las señales que iba dejando, “que abriría la puerta y saldría al balcón para ver quién pasaba por allí”. Dicho de otro modo, escucharía nuevos proyectos profesionales que le permitieran crecer.

Transcurrido un tiempo prudencial, y agotadas ya las reservas de pan, -seguía en su monólogo- me he visto obligado a tomar la decisión de irme“.

Algunas reflexiones tras analizar este caso:

  • Las organizaciones no saben detectar ni leer las señales que sus profesionales van dejando por el camino.
  • Una vez roto el contrato emocional, el profesional está fuera mentalmente de la organización.
  • El intervalo óptimo, tanto de rendimiento como de motivación para una posición, debería estar entre los cuatro y seis años como máximo.

¿Cuál es el coste que soportan las organizaciones por no ver las migajas de sus profesionales? ¿Has vivido, directa o indirectamente, el cuento de Hansel y Gretel?

Saludos,

Agustí Brañas





Las personas: ¿Una commodity?

5 10 2010

Hola,

A menudo me planteó esta reflexión: Si las personas somos una commodity. Os avanzo que no tengo una respuesta de sí o no o de 0 ó 1. Hay días que pienso que sí y otros en los que pienso que no. Seguramente, la explicación resida en mi estado anímico, la cual, si me lo permitís, no responde a ninguna razón objetiva.

Ironías al margen, en la nueva -o soñada- economía del conocimiento, las personas dejan de ser -si alguna vez lo han sido- una commodity para convertirse en el recurso más escaso y preciado de una economía basada en el conocimiento.

Las personas no somos máquinas insensibles e inservibles. Tenemos necesidades, sentimientos, emociones y valores. Cada un@ de nosotr@s, con nuestras virtudes y defectos, somos únicos e irrepetibles. Sin embargo, a menudo, desde las Direcciones de recursos humanos se tiende a aplicar políticas indiferenciadas como si fuéramos clones l@s un@s de l@s otr@s.

Algunas organizaciones ya se han dado cuenta y han empezado a aplicar políticas diferenciadas y personalizadas de personas para personas. ¿Se darán cuenta algún día las que no las aplican? Mientras tanto, os dejo con un video sobre clonación humana … quizás un futuro no muy lejano …

Saludos,

Agustí Brañas





Mi jefe ha promocionado. ¿Quién soy?

1 02 2010

Hola,

El día a día de las empresas comporta la existencia de las tan manidas “promociones. Tranquil@s, no voy a escribir –hoy- sobre la subjetividad de las mismas. Las organizaciones necesitan, para su propia supervivencia, promocionar o encumbrar a determinad@s perfiles. En definitiva, a personas.

Voy a centrarme en la situación que se genera tras la promoción de un jefe. Planteemos el escenario inicial:

  • Tu jefe ha promocionado
  • Llega un nuevo jefe
    • Interno o de la organización
    • Externo o fichado de fuera

Las empresas u organizaciones, a la hora de decidir las promociones, desprecian el impacto que pueden tener en ellas las mismas. La promoción de un jefe conlleva, en gran multitud de casos, un borrado en la memoria[i] de la organización de tu valoración como profesional, a la vez que tu progresiva desubicación en la misma.

Fruto de lo anterior, algun@s profesionales deciden abandonarlas. ¿Quiénes?

  • L@s que son atractiv@s para el mercado
  • L@s que no tienen miedo al cambio

¿Son conscientes las empresas que las promociones pueden fortalecer a su competencia? ¿Qué opinas?

Saludos,

Agustí Brañas


[i] El nuevo jefe llega con la mochila medio llena.





¿Las empresas son inteligentes emocionalmente?

13 10 2009

pvisual_inteligencia_emocionalEste fin de semana, el suplemento de “El País – Negocios”, ha publicado una entrevista con el profesor David Caruso. El titular: “La ansiedad se ha instalado en la empresa“.

Al hilo de ella me surge la pregunta que da luz a este post: ¿Las empresas son inteligentes emocionalmente?. Para poder obtener -sí es que la hay- alguna respuesta, es necesario el ir por partes.

  • ¿La empresa tiene sentimientos? No. La empresa es una persona jurídica y, como tal, tiene objeto social, domicilio y estatutos pero: Ni siente, ni vibra, ni se emociona. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: No es una persona física en los términos en los que la define el derecho civil.

Entonces, ¿Por qué nos empeñamos en preguntarnos si las empresas son inteligentes emocionalmente? La respuesta, nuevamente, es rápida y sencilla: Las empresas están formadas por personas que sienten, vibran, se emocionan, se y motivan.

Howard Gardner, el padre de la inteligencia emocional -originada en su estudio de las inteligencias múltiples-, señala, entre otras, las inteligencias intrapersonal y la interpersonal. La primera es la que hace referencia al interior del individuo: emociones, reacciones y vida interior. La segunda está focalizada en la empatía, liderazgo y la comunicación.

Dadas las premisas anteriores, si la empresa no es inteligente emocionalmente es, básicamente, es por que las personas que la forman y le dan vida no lo son. Me voy a apoyar en Josep Julián y en su post gestionar la emocionalidad para explicar uno de los motivos por los que la empresa no es inteligente emocionalmente: se ningunea sistemáticamente la necesidad de gestionar las emociones.

¿Qué hace un líder emocionalmente inteligente?  Prof. Caruso:  “…Lo que hace un líder emocionalmente inteligente es reconocer las emociones del grupo, gestionarlas y dirigirlas. Decir a su equipo que son momentos difíciles, pero que está orgulloso del grupo por haberse enfrentado a ellos y resolver problemas complicados. Que sólo quiere ser parte de este grupo y que los necesita a todos para generar ideas. Lo que hace un buen líder es inspirar a su equipo…”.

¿Tu empresa es inteligente emocionalmente? ¿Qué opinas?

Saludos,

Agustí Brañas

 





Los costes emocionales (III): La manzana podrida

5 10 2009

manzana_podridaLeo en el blog de Juan Carrión, la entrada de “Empresas depredadoras y Calidad de vida”, en las que enumera algunas de las consecuencias que identifica Melamed en su libro “Empresas depredadoras”. Esta entrada me sirve para continuar profundizando en los costes emocionales.

Uno de mis mejores amigos es Ingeniero Agrónomo. Siempre le ha llamado la atención el interés y atracción que muestro hacia el sector primario y, particularmente, hacia la Agricultura ya que, ésta, nos ofrece excelentes ejemplos que son totalmente extrapolables al mundo económico y/o empresarial.

Cuando en un manzano hay una fruta que está podrida o que se está empezando a podrir, hay que actuar rápidamente. ¿Cómo? Hay que analizar el problema para ver si está focalizado únicamente en esa pieza o si, por el contrario, el problema se ha extendido a otras manzanas próximas y hay que cortar toda la rama.

En la empresa, a menudo, l@s directiv@s son cieg@s ante estas primeras señales de amenazas en el manzano. Cuando se dan cuenta, y las empiezan a tomar en consideración, en algunos casos, ya es demasiado tarde. ¿Por qué? Porque el talento de la organización ya ha comenzado la tocata y fuga.

¿Será que la agricultura escucha activamente más que la Dirección? ¿Qué opináis?

Saludos,
Agustí Brañas





Los costes emocionales: Esos grandes desconocidos (I)

7 09 2009

Hola, acabo de  disfrutar de unos días de vacaciones en los que he podido reflexionar al vaiven de las olas. Así que, para iniciar la nueva temporada, lo vamos a hacer con un tema que, espero, os sea atractivo: los Costes emocionales: esos grandes desconocidos.

cervell¿Qué son o cómo podríamos definir los costes emocionales? He buscado una definición de los mismos pero no he encontrado ninguna que me satisfaga así que, creatividad al poder, voy a definirlos como: “Aquellos tipos de costes que, no siendo visibles ni imputables en el proceso de creación de valor, cobran una especial relevancia en las empresas que los padecen”.

Consecuencias:

  • Huida de talento
  • Elevado índice de rotación
  • Incremento de los costes de incorporación (l@s que se van, se llevan la mochila llena de conocimientos. L@s que se incorporan, la mochila la traen medio llena. Eso sí, con expectativas)
  • Manifiesto descontento organizacional
  • Y, porque no decirlo, de continuar padeciéndolos pueden poner en situación crítica la organización  

Hay una expresión gallega que dice: “Eu non creo nas meigas, mais haberlas, haylas” La traducción es: “Yo no creo en brujas, pero, haberlas, haylas”.

Los costes emocionales son, pues, como las meigas: Nadie los ha visto y sólo un@s poc@s los conocen pero … haberlos haylos. Sino, que se lo pregunten a las empresas que sufren su patología.

¿Cómo aflorarlos y tratarlos?

Continuará …

Saludos,

Agustí Brañas








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