Los costes emocionales: Esos grandes desconocidos (II)

13 09 2009

Inicio esta segunda entrega del post agradeciendo, en primer lugar, las diferentes aportaciones y comentarios que, sobre la primera, habéis llevado a cabo. Particularmente, Luis, Astrid, Ferran y Miguel Ángel.

Algunas de estas aportaciones han abierto una nueva vía para su estudio que, inicialmente, yo no tenía prevista y que, próximamente, trataré.

equipo-sincronizadaRecordemos cuáles eran las competencias emocionales según el Dr. Daniel Goleman:

  • Autoconciencia
  • Autorregulación
  • Motivación
  • Empatía
  • Destrezas sociales

Me voy a centrar en las de Motivación: Impulso de logro, Compromiso, Iniciativa y Optimismo. Cuando una parte de la plantilla está desmotivada, ya sea por motivos endógenos o exógenos, la empresa sufre de costes emocionales.

¿Cómo resolverlo? El deporte es una inmejorable fuente de aprendizaje. La forma en la que suelen resolverlo es cambiando al entrenador. Ahora bien, la pregunta es ¿Cómo detectarlos?

Saludos,

Agustí Brañas

Continuará…





Los costes emocionales: Esos grandes desconocidos (I)

7 09 2009

Hola, acabo de  disfrutar de unos días de vacaciones en los que he podido reflexionar al vaiven de las olas. Así que, para iniciar la nueva temporada, lo vamos a hacer con un tema que, espero, os sea atractivo: los Costes emocionales: esos grandes desconocidos.

cervell¿Qué son o cómo podríamos definir los costes emocionales? He buscado una definición de los mismos pero no he encontrado ninguna que me satisfaga así que, creatividad al poder, voy a definirlos como: “Aquellos tipos de costes que, no siendo visibles ni imputables en el proceso de creación de valor, cobran una especial relevancia en las empresas que los padecen”.

Consecuencias:

  • Huida de talento
  • Elevado índice de rotación
  • Incremento de los costes de incorporación (l@s que se van, se llevan la mochila llena de conocimientos. L@s que se incorporan, la mochila la traen medio llena. Eso sí, con expectativas)
  • Manifiesto descontento organizacional
  • Y, porque no decirlo, de continuar padeciéndolos pueden poner en situación crítica la organización  

Hay una expresión gallega que dice: “Eu non creo nas meigas, mais haberlas, haylas” La traducción es: “Yo no creo en brujas, pero, haberlas, haylas”.

Los costes emocionales son, pues, como las meigas: Nadie los ha visto y sólo un@s poc@s los conocen pero … haberlos haylos. Sino, que se lo pregunten a las empresas que sufren su patología.

¿Cómo aflorarlos y tratarlos?

Continuará …

Saludos,

Agustí Brañas