2.0 vs 1.0: Actitudes frente a Aptitudes

27 10 2009

 A menudo, se intenta descifrar el ADN qué explica el cambio que ha experimentado y está experimentando el mundo de la empresa con la irrupción de las redes sociales en su entorno.

sociedad-civilEl código del ADN que lo aclara es el de las habilidades directivas pues, éstas, han sufrido un cambio disruptivo que ha comportado la evolución de las 1.0, basadas en las Aptitudes, a las 2.0, basadas en Actitudes y valores. Si vamos un paso más allá, veremos que el cambio está en virar del Hacer al Ser.

¿Qué actitudes y valores? Transparencia, coherencia, compartición, coopetir, humildad y emocionalidad, entre otras.

Lo que subyace, en realidad, es que la/s persona/s en la empresa cobra un real y necesario protagonismo en la empresa Protagonismo, eso sí,  compartido con la cuenta de explotación de la misma.

¿Qué opinas?

Saludos,

Agustí Brañas





¿Las empresas son inteligentes emocionalmente?

13 10 2009

pvisual_inteligencia_emocionalEste fin de semana, el suplemento de “El País – Negocios”, ha publicado una entrevista con el profesor David Caruso. El titular: “La ansiedad se ha instalado en la empresa“.

Al hilo de ella me surge la pregunta que da luz a este post: ¿Las empresas son inteligentes emocionalmente?. Para poder obtener -sí es que la hay- alguna respuesta, es necesario el ir por partes.

  • ¿La empresa tiene sentimientos? No. La empresa es una persona jurídica y, como tal, tiene objeto social, domicilio y estatutos pero: Ni siente, ni vibra, ni se emociona. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: No es una persona física en los términos en los que la define el derecho civil.

Entonces, ¿Por qué nos empeñamos en preguntarnos si las empresas son inteligentes emocionalmente? La respuesta, nuevamente, es rápida y sencilla: Las empresas están formadas por personas que sienten, vibran, se emocionan, se y motivan.

Howard Gardner, el padre de la inteligencia emocional -originada en su estudio de las inteligencias múltiples-, señala, entre otras, las inteligencias intrapersonal y la interpersonal. La primera es la que hace referencia al interior del individuo: emociones, reacciones y vida interior. La segunda está focalizada en la empatía, liderazgo y la comunicación.

Dadas las premisas anteriores, si la empresa no es inteligente emocionalmente es, básicamente, es por que las personas que la forman y le dan vida no lo son. Me voy a apoyar en Josep Julián y en su post gestionar la emocionalidad para explicar uno de los motivos por los que la empresa no es inteligente emocionalmente: se ningunea sistemáticamente la necesidad de gestionar las emociones.

¿Qué hace un líder emocionalmente inteligente?  Prof. Caruso:  “…Lo que hace un líder emocionalmente inteligente es reconocer las emociones del grupo, gestionarlas y dirigirlas. Decir a su equipo que son momentos difíciles, pero que está orgulloso del grupo por haberse enfrentado a ellos y resolver problemas complicados. Que sólo quiere ser parte de este grupo y que los necesita a todos para generar ideas. Lo que hace un buen líder es inspirar a su equipo…”.

¿Tu empresa es inteligente emocionalmente? ¿Qué opinas?

Saludos,

Agustí Brañas

 





Los costes emocionales (III): La manzana podrida

5 10 2009

manzana_podridaLeo en el blog de Juan Carrión, la entrada de “Empresas depredadoras y Calidad de vida”, en las que enumera algunas de las consecuencias que identifica Melamed en su libro “Empresas depredadoras”. Esta entrada me sirve para continuar profundizando en los costes emocionales.

Uno de mis mejores amigos es Ingeniero Agrónomo. Siempre le ha llamado la atención el interés y atracción que muestro hacia el sector primario y, particularmente, hacia la Agricultura ya que, ésta, nos ofrece excelentes ejemplos que son totalmente extrapolables al mundo económico y/o empresarial.

Cuando en un manzano hay una fruta que está podrida o que se está empezando a podrir, hay que actuar rápidamente. ¿Cómo? Hay que analizar el problema para ver si está focalizado únicamente en esa pieza o si, por el contrario, el problema se ha extendido a otras manzanas próximas y hay que cortar toda la rama.

En la empresa, a menudo, l@s directiv@s son cieg@s ante estas primeras señales de amenazas en el manzano. Cuando se dan cuenta, y las empiezan a tomar en consideración, en algunos casos, ya es demasiado tarde. ¿Por qué? Porque el talento de la organización ya ha comenzado la tocata y fuga.

¿Será que la agricultura escucha activamente más que la Dirección? ¿Qué opináis?

Saludos,
Agustí Brañas