¡No escribo tan bien como mi hermana!

7 12 2009

0000-00-0-0-mellizasHola,

He dudado hasta el último momento dónde editar la entrada de hoy: si en Tambores Interiores o en Habilidades Directivas 2.0. Al final, por similitud con nuestra labor de directiv@s, me he decidido a publicarla en Habilidades Directivas 2.0.

Hace unos años, la cigüeña nos anunció que iba a anidar en casa con dos mellizas. ¡Fue una gran alegría!… Imaginaros el trasiego: Padres primerizos, sin experiencia y, para más inri, mellizas. Pensaréis … ¿qué diantres pinta esto en Habilidades Directivas 2.0?

En 2º de Primaria –tenían 8 años-, se produjo un hecho que me marcó interiormente. Una de mis mellizas tenía que hacer una redacción para la escuela y no la hacía. Yo le preguntaba: “¿Cómo vas con la redacción? ¿Ya la has hecho?” Su respuesta siempre era la misma: “Aún no he empezado. Tengo que hacerla”. La realidad era que no la hacía. Hasta que, a una nueva pregunta mía, me espetó: ¡Yo ya sé que no escribo tan bien como mi hermana! Mi corazón se desgarró y tuve que tragarme las lágrimas por la profunda carga emocional con la que la había pronunciado.

La tenía delante de mí y algo tenía que hacer. Mi mente dibujó tres escenarios o alternativas, cada uno con sus pros y sus contras:

  1. Hacer ver que no había oído la frase y actuar como si nada
  2. Resolverle el problema y hacerle la redacción
  3. Ayudarle a que ella venciera su pensamiento negativo transformándolo en uno de recuerdos positivo para toda su vida

Con el 1r y el 2º escenario, salía del paso al solventar la situación. Ahora bien, el problema continuaría enraizado en su interior y, quién sabe, si aumentaría con el transcurso del tiempo.

Así que opté por la 3ª alternativa: ayudarle a que ella venciera su pensamiento negativo transformándolo en uno de recuerdos positivo para toda su vida, por lo que le pedí que fuera a buscar unos folios en blanco. Una vez los trajo, la senté en mi falda y le dije: ¿Qué palabras te gustaría que aparecieran en la redacción? Escribe una en cada uno de los folios que tenemos. ¡Ummmm! Ahora puedes escribir una frase con cada una de las palabras. Le pedí que ordenara los folios de acuerdo a como le gustaría que aparecieran las frases. En ese momento, le dije: “Vamos a ponerlo en la barriguita del ordenador y lo vamos a imprimir para ver como queda”. Una vez tuvimos la impresión, le comenté: “Ahora viene la parte más difícil: Mejorar la redacción hasta que estés realmente satisfecha de la misma”.

Al día siguiente, entregó la redacción. A la tarde, al llegar a casa, le pregunté: ¿Qué tal el día? Su respuesta fue rápida: ¡Muy bien! ¡Han colgado mi redacción en la clase! Una sonrisa surcaba sus labios. Se le notaba feliz y contenta fruto de su trabajo. Mi corazón era un torrente de felicidad.

Lecturas:

  1. Como padres y/o directiv@s tenemos la obligación de ayudar a que nuestr@s hij@s y/o colaboradores crezcan emocional, personal y laboralmente. Querer es poder y poder es hacer.
  2. Se puede cambiar un pensamiento negativo por una sólida realidad positiva. Sólo es necesario el tener una verdadera actitud positiva de ayuda y de escucha activa

El otro día comentaba: “tengo que escribir la entrada del blog y no sé de qué escribirla”. Mi hija se acercó a mí y me comentó: “Vamos a buscar unas hojas y escribes una palabra en cada una de ellas”.

Saludos,

Agustí Brañas


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51 responses

7 12 2009
Formación y Talento

Precioso post Agustín, no hay duda de que siempre hay otra manera de enfocar los problemas y de quitarnos de encima distorsiones cognitivas que tanto afectan a nuestra conducta diaria.

Saludos,Oliver

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola Oliver,

A menudo suelo poner el ejemplo siguiente por lo que te pido tu ayuda: Visualiza la bola del mundo. En medio, hay un eje que el que permite que, ésta, gire. Si nos situamos en el eje, tenemos dos países que están equidistantes. En este caso, siguiendo con el ejemplo, tu visión y la mía -permíteme, nuevamente, el juego de palabras-. El problema es el mismo -el eje-. La visión que, del mismo, tenemos es sustancialmente diferente dependiendo del país desde el que lo visualicemos.

El esfuerzo estriba en situarte en el otro país para ver como puedes ayudarle a resolver su problema.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Juan Martínez de Salinas

Hola Agustín,

Una gran lección.

El vencer nuestros miedos es haciendo algo útil para vencerlos. El problema es que para conseguirlo debemos dedicar tiempo y a veces es más fácil compadecernos.

Ni que decir tiene que tu post me lo guardo para mis favoritos.

Saludos,

Juan

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola Juan,

Celebro que te haya gustado. Lo mejor de esta entrada es que, a veces, recordamos aquel hecho y sonreímos. De no haberle ayudado a vencer su miedo, estoy convencido, que éste habría ido en aumento y le habría ocasionado un daño irreversible de difícil -no digo imposible- solución.

En el contexto de la empresa, ¿Abonamos el terreno a nuestr@s colaboradores para que crezcan? Mi opinión, a pesar de lo que se publica, es que no. Se les resuelven los problemas o se les indica qué es lo que deben hacer pero no se les permite crecer interiormente… ¿quizás por el miedo que tenemos a que sean mejor que nosotr@s?.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
uberVU - social comments

Social comments and analytics for this post…

This post was mentioned on Twitter by Agustibranas: Nueva entrada en mi blog “No escribo tan bien como mi hermana” http://bit.ly/4pEzau para Coachs, Padres y Directiv@s #meintereso…

7 12 2009
Juan Valera

hermosa historia, y buen modelo para la acción de tantos y tantos directivos que solamente se guían por etiquetas mentales: este es bueno, este no funciona, este es un listo,…
Algo más del uso de la inteligencia hacia las personas, sería muy útil en la acción de los directivos.

Gracias Agustí

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola Juan,

Bienvenido a esta tu casa. Esta sólo es mi modesta acción para este caso y en aquel momento. A menudo, como directiv@s o como padres, tenemos que tomar la decisión prácticamente en tiempo real sin poder valorar en toda su justa medida la decisión que vamos a tomar.

Aquel día aprendió ella y aprendí yo. Ella que podía y sabía escribir y, yo, que podía vencer mis miedos.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
jose luis del campo

Muy buen post amigo.

Muy buena actitud del líder y muy buena la del colaborador. Me ha encantado y muy ilustrativa.

Pero como suele hacer mi amigo Yoriento, te voy a abrir un pequeño debate:
¿qué habría pasado si ese día no hubiesen colocado la redacción de la melliza en la clase? Comolíder ¿habrías actuado igual de bien?

Mi respuestas es que si, pero a veces las cosas con buena dirección y buen seguimiento pueden que no salgan como se desea.

Me ha encantado la historia. Y a ver que opina la demás gente de mi pequeño debate.

Un abrazo

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola José Luis,

Voy a intentar contestarte sin la nueva aportación de Oliver a tu pregunta -por cierto, excelente la abertura del debate que planteas-. No sé como habría actuado ya que no habría tenido conocimiento de esta situación ni de su miedo.

Si te puedo comentar que, una de las competencias que debe tener un buen líder, es la del búho: Otear desde la atalaya todo aquello que gravita alrededor suyo. En este sentido -y lo digo con una sana y positiva envidia-, las mujeres son mejores líderes que nosotros pues escuchan donde nosotros no escuchamos, ven donde nosotros no vemos y sienten donde nosotros no sentimos. En definitiva, ellas ven en 3D y nosotros en 2D. Tenemos un largo camino para mejorar en este campo.

Como le decía a Juan en su respuesta, aquel día yo aprendí mucho más de lo que aprendió mi melliza.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Paz Garde

Precioso Post.
Un ejemplo de liderazgo.
El liderazgo como el proceso de ayudar a otros para que trabajen con entusiasmo en lograr objetivos.
Es increíble lo mucho que aprendemos de nuestros hijos.

Saludos,
Paz

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola Paz,

El liderazgo más difícil es para con nuestr@s hij@s. Cada día se presentan situaciones que nos son desconocidas y que debemos tomar una decisión. Además, por si fuera poco, tenemos la dificultad añadida de la parte emocional. Por contra, es un manantial continuo de conocimiento que, en algunos casos, podemos extrapolar a la vida profesional.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Formación y Talento

Respondiendo a Jose Luis, creo que todo depende del concepto que tengamos del “éxito”. Para mi opinión la estrategia que siguió Agustí con una de sus hijas es exitosa en la medida en que, independientemente de que le hubieran colgado el trabajo en clase o no, la niña ha descubierto con su padre una vía eficaz para la resolución de un problema. Además, de forma indirecta se han trabajado varias competencias, como por ejemplo pensamiento alternativo y tolerancia a la frustración. Felicidades de nuevo Agustí por el post y saludos a todos.

Oliver

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Oliver,

Cuando me planteé cómo podía ayudarle ni por asomo estaba pensando en si tendría éxito o no, entendiendo éxito como el hecho de que expusieran su redacción en la clase.

Para mi el éxito era que ella venciera su fobia o pensamiento negativo y reforzara su autoestima.

Lo otro, beneficio colateral, me ayudó en el objetivo de la autoestima pero, como en muchas ocasiones, viene por añadidura no porque lo hayamos previsto.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Formación y Talento

Exacto, es el mismo concepto de éxito que tengo yo; se trata de valorar el éxito más como el proceso que como el resultado Si durante el proceso logramos modificar pensamientos distorsionados, actitudes poco favorecedoras y fomentamos enfoques nuevos para la resolución de problema, para mí eso es éxito. Colaboro en un gabinete de psicología clínica, y te puedo asegurar que en una gran parte de los problemas de las personas que acuden, lo primero a trabajar son esos tipos de pensamientos y enseñar a trazar alternativas.

Saludos, Oliver

7 12 2009
admin

Cierto amigo Oliver, mi pequeño debate está encaminado hacia un éxito más global o mejor dicho perceptible por terceros que el éxito conseguido por el padre y la hija.

Me explico. Que el padre ha enseñado a la hija es un hecho y que esta lo ha aprendido de una forma correcta también. Mi duda es si el exito frente a treceros (como en el caso fue el publicar la redacción en clase) potenció el mensaje.

Un saludo

7 12 2009
Agustí Brañas

Hola José Luis,

Si ningún género de dudas la respuesta es ¡SÍ!. Y lo digo en mayúsculas y negrita. Pero también creo, y lo digo de forma totalmente aséptica, que el aprendizaje ya lo había interiorizado.

El hecho de que publicaran la redacción en clase no estaba previsto ni era el objetivo que perseguí. Ahora bien, me ayudó de una forma bárbara. ¿Cuántas veces no tomamos una decisión y, tiempo después, es cuando obtenemos un retorno de la misma que ni estaba previsto ni cuantificado?

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
admin

Cierto amigo Agustin, las mujeres tiene 3 0 4 sentidos más que los hombres para estas cosas😉

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola José Luis,

De ahí el debate que, en su día, abrí en el grupo de habilidades directivas 2.0 en si lideraban mejor las mujeres y por qué. El objetivo del mismo era ver qué competencias y/o características tenían como punto de mejora para nosotros.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Roberto

Estupenda historia para aprender de ella. Como padres muchas veces no somos conscientes de que realmente somos los directivos de esa sociedad (la familia) y no siempre sabemos como afrontar los problemas. La reacción es disimular el problema o postergarlo porque enfrentarse a él en ocasiones es muy costoso y hay que saber tomar buenas decisiones.
¿Qué pasaría si la otra hermana cogiera celos porque su hermana ha sido ayudada a escribir?

7 12 2009
Agustí Brañas

Apreciado Roberto,

Nadie nace enseñado. La respuesta que estaba preparando a Paz Garde, iba en la línea de que el liderazgo más difícil es el de ser padres. En la familia -yo no soy un experto en este campo- los problemas hay que afrontarlos de forma consciente, compartida y trasnparente. Sólo de esta forma podemos encontrar una solución al mismo. En cuanto a si las decisiones son buenas o no, el tiempo es el juez. Lo que sí es bueno -y aquí me aventuro a decir que ambos lo compartimos- es no esconder la cabeza bajo el ala y hacer.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Astrid Moix

Agustí, tienes toda la razón en eso de que nadie nace enseñado y eso aplica a todas las facetas, tanto en la personal como la profesional. De ahí la importancia de tener un buen mentor/padre/jefe que nos oriente y nos ayude a desarrollar nuestras capacidades, sean las que sean y a vencer los miedos. Pero también hay que tener en cuenta que una empresa no es una familia ni un jefe un padre y que no podemos exigirles la misma atención ni responsabilidad.
Totalmente de acuerdo contigo en que el liderazgo más dificil y el más importante, es el de ser padres.
Saludos

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Astrid,

Cierto, una empresa no es una familia ni un jefe un padre. La empresa tiene una cuenta de grupo 6 -gastos- y una de grupo 7 -ingresos-.

Ahora bien, no se trata ni de regañar ni de comprar piruletas -permíteme la broma- Hay que ser asertivo pero condescendiente. Hay que mostrar el camino más no trazar la ruta. La ruta nos la debemos trazar cada uno de nosotr@s.

Pongamos un ejemplo: Dos jefes, A y B. A le da a su empleado todas las instrucciones para que lleve a cabo el trabajo. B, por contra, le dice cuál es el objetivo pero no le da las instrucciones. Confía en su empleado y en su capacidad de resolución.

¿Con cuál de l@s d@s querríamos trabajar? ¿Qué empresa sería más inteligente emocialmente hablando?

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Francesca

Me encanta el post, Agustí, entre otras cosas, porque me estoy imaginando tu angustia al conocer la sensación que embargaba a tu hija. Lo mejor es que todos los que somos padres nos hemos encontrado en una situación semejante en uno u otro momento: hay que reaccionar deprisa y aportar soluciones sencillas (que suelen ser las mejores).
El liderazgo de los padres/madres es el más difícil, pero al final es el que cuenta, el “modelo teórico” exportable. ¿Recuerdas nuestra conversación en el café del día 3?, tengo claro que la principal función del “community manager” es la de cuidar el crecimiento de su comunidad, de una manera “parental”, dejar que madure, interviniendo poco, bien y a tiempo.
Enhorabuena por el post… te dejo que lo voy a retwittear!😉

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Francesca,

Como ya he manifestado en más de una ocasión, soy un admirador de la Agricultura. Ésta, nos muestra cantidad de ejemplos totalmente transportables a la vida cotidiana o laboral.

El agricultor ara la tierra -la oxigena-, planta la simiente, la riega, la mima, la ve crecer, de vez en cuando, quita alguna hoja que impide su crecimiento y, cada día, se sienta a contemplar como los rayos de sol adormecen su criatura.

Esta metáfora me permite explicar la función primordial del “community manager”: mimar su comunidad. Estar atent@ de que no se desvíe de su hoja de ruta a la vez que elástico para permitir que vaya desarrollándose.

En nuestra labor de padres y/o de directiv@s el ciclo de la agricultura es continuo. Hay que conjugar sensibilidad con rigor, crecimiento con poda.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
admin

Efectivamente amigo Agustín, el Líder (directivo) debe de hacer que los miembros sean los que aprendan por si mismo, guiar, orientar, dirigir…, el éxito o reconocimiento público no es su cometido, sino dotar al seguidor de las armas para que este sepa orientarse y enfrentarse a todo en la vida. El exito o el reconocimiento es algo secundario que a veces viene y a veces no, es efímero.

Por eso lo planteaba como un debate, porque muchas veces se tiende a mirar a los líderes como los generadores de los éxitos de sus equipos, y eso es un craso error.

Un abrazo

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola José Luis,

El éxito es del equipo. El fracaso del líder / directiv@ / padre.

En este país nos falta, por desgracia, cultura del fracaso. ¿Cuánt@s directiv@s conoces que reconozcan sus errores o falta de acierto? Debería enseñarse en la escuela esta competencia al igual que debería enseñarse la competencia de felicitar a quién ha sacado mejor nota o ha ganado un concurso al que tú también optabas.

Saludos,
Agustí Brañas

7 12 2009
Laura

Hermoso el post!!!

Abrazos!

Laura

8 12 2009
Agustí Brañas

¡Gracias Laura!

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
JoanKa

Fantástico post.
No es sencillo ilustrar con la actuación como padre el papel que debe desempeñar todo directivo que sea consecuente con el rol que la organización le ha asignado. Ya no es tiempo de jefes, sino de líderes que sean capaces de guiar a su equipo para que desentierren esas habilidades que poseen fruto del tiempo convertido en experiencia. Ya no es tiempo de enseñar, es tiempo de fomentar el aprendizaje autónomo actuando como catalizadores. Que el estímulo externo (presentar frente a terceros) sea un factor determinante es indiscutible, pero, ¿quien no está expuesto a cierto público en el desempeño de sus funciones?
Hace unos días leí (me voy a tener que hacer con un bloc de notas, que mi memoria nunca me permite recordar el nombre de las personas que cito!) que el objetivo del líder no es otro que ayudar a crecer a sus colaboradores para que lo superen.
Nos “vemos” en la red.

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Joanka,

Permíteme que te responda acudiendo a una cita de Carnegie: “Aquí yace un hombre que supo cómo rodearse de hombres más hábiles que él”. El nuevo líder, el que surje de la red o LÍDER NEURONAL, no tiene que ser el/la que más sabe de todo. Es imposible. Lo que sí tiene que saber es cómo encontrar a la persona qué le puede ayudar y facilitarle un entorno de trabajo en el que el contrato emocional sea uno de los puntales de la relación.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
improvablog

Siempre he pensado que en nuestros hijos tenemos un laboratorio perfecto en el que aprender y desarrollar nuestras habilidades directivas. Igual que funciona aquello que decía Kant de que un comportamiento es ético cuando se puede convertir en pauta de comportamiento universal, un comportamiento directivo es válido cuando aplicado a nuestros hijos no nos sonrojaríamos de vergüenza ante los demás padres.

Un saludo

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Fernando,

Es un placer recibirte en, la que espero, sea tu casa por un largo periodo de tiempo. Cierto, el aprendizaje con nuestr@s hij@s es continuo. Templanza, negociación, escucha activa, etc., son aspectos que, cada día, los ponemos en práctica.

Una vez operaron a una de mis hijas. Le aplicaron anestesia general. Yo cogí dos días de permiso. Un compañero mío de trabajo, que estaba al mismo nivel que yo, me comentó: “Yo tenía que haber tomado los dos días al igual que tú”. Yo le contesté: “Cada uno toma la decisión que cree debe tomar. Ahora no puedes replantearte tú decisión pues ya es agua pasada”. Me sirve este ejemplo para retomar la última frase de tu excelente comentario “… no nos sonrojaríamos de vergüenza ante los demás padres.”

Cada uno debe ser consciente de las decisiones que toma y por qué las toma. Si no lo es, no es un directiv@ es un alquimista.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Senior Manager

La primera vez que escuché esta historia en una conversación informal de Cava & Twitts, supe que sería una excelente historia para publicar en un post. Pero ahora que la leo, creo que va mucho más allá y se ha convertido en una fábula que bien podría ilustrar cómo deben hacerse las cosas en función de las personas.
Una lección de mucho prendizaje.
Saludos
SM

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola SM,

Al final, me he decidido a publicar esta historia. Si puede servir a alguien a mejorar como padre/madre/directiv@ o persona ya me doy por satisfecho.

Para mí, la lectura, es que las fobias, miedos y negatividades, como bien dice Pilar Jericó o tú mismo, se pueden vencer. Sólo nosotr@s tenemos el camino para ello.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Economía Sencilla

Qué buena historia, Agustí.

Como trabajador que tiene que gestionar humanos más que recursos, y como padre de una niña pequeña, tomo nota; me resulta altamente ilustrativa de cómo diseccionar el problema, analizar las alternativas con sus pros y sus contras, y poner en práctica la solución adoptada.

Un abrazo
Pablo Rodríguez

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Pablo,

El tener problemas, son una forma de ser mejor cada día. Lo que si tenemos que aprender es a pensar, en buena medida, como los alemanes: Ser analíticos, organizados, planificadores. Si a todo esto adicionamos el que somos latinos tenemos como resultado un cóctel demoledor.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Josep Julián

Hola Agustí:
A mí me parece de una belleza indiscutible la experiencia de tu hija. Seguramente, ese día ganaste muchos puntos como padre y como líder porque, en efecto, excusas para no hacer puede haber muchas y muy buenas, pero capacidad para sobreponerse y enseñar deleitando es mucho más raro.
Me ha gustado el simil que haces entre familia y empresa y siguiendo el debate de José Luis, no sé qué contestarte. Si la redacción de tu hija no hubiera sido un éxito o la hubieran puntuado mal, seguramente tendrías un reto no sólo nuevo sino mayor con tu hija. En ese caso, seguramente hubieras tenido que exprimirte de nuevo el seso en busca de soluciones y en ese “rebote” de iniciativa es donde muchas veces se ve la capacidad de un líder, aunque conociéndote, estoy seguro de que hubieras salido airoso.
Un saludo.

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Josep,

No pensé en puntos ni en mejorar como padre. Sólo pensé, y sin mucho tiempo, cómo podía ayudarle sin que, además, se notará mi estado emocional. Siempre me ha gustado enseñar. Cuando tenían 5 años, les enseñaba ya a sumar.

En cuanto a la pregunta que me formulas, pues no lo sé por que no se dió. Seguramente, tendría otro problema pero no el mismo. De entrada, ella vió e interiorizó que sí podía escribir y enfrentarse a una hoja en blanco. Este era su éxito.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Anna

Precioso post! Llego tarde, con poco que añadir a lo que ya se ha comentado. Me ha gustado, una vez más, descubrir que algunas decisiones u opciones que nos parecen insignificantes, tienen un retorno tan rico.😉

8 12 2009
Agustí Brañas

Hola Anna,

Nunca esta todo dicho. Siempre hay algo para decir. En este caso, mostrar el interés por una sencilla entrada ya es de agradecer. La insignificancia es relativa. Contestaba a Olíver utilizando el símil de la bola del mundo. Lo voy a volver a reutilizar. Para un país es insignificante, para otro es significante. Un ejemplo: La cosecha para un país subdesarrollado es su sustento. Para un país desarrollado no.

Saludos,
Agustí Brañas

8 12 2009
Noelia

Enhorabuena Agustí!.
Excelente experiencia que te agradezco hayas compartido con todos nosotros y nosotras. Y por lo que veo a estas alturas del “debate”, nos hemos sentido reflejados de una manera o de otra.
No fué fácil tu decisión (el espíritu protector que nos ronda en estos días….no se invadió de ti. Bien hecho!!). Y optaste por una vía de apoyo, de acompañamiento y de aprendizaje para ese momento y para su futuro. Un aprendizaje mutuo.
Con respecto a dar apoyo a una de las mellizas y a la otra no…¿todas las personas necesitamos los mismo?…NO. (no es del todo cierto, dependerá del momento, de las variables y el contexto en el que se encuentre la personas también…) Por eso, el buen líder observa, recibe y es capaz de ver las señales, interepretarlas y buscar la pregunta o el comentario o la acción más adecuada en cada momento…

¡Qué grandes lecciones nos enseñan nuestros hijos e hijas! (tenga la edad que tengan,cada uno en su escala, desde su inocencia,…y nosotros somos acompañantes en la construcción de su aprendizaje en su calidad como personas humanas, profesionales, personas emotivas, ….PERSONAS..

Me ha encantado!…

Noelia San Emeterio

10 12 2009
Agustí Brañas

Apreciada Noelia,

Agradezco tus sinceras y emotivas palabras sobre este modesto post. Para mí, la decisión la tenía clara: “Tenía que hacer algo”. Ahora bien, lo que si tenía dificultad era que tenía que ser en aquel momento. No servía 1 hora después o 6 horas después. Tenía que ser en caliente.

En efecto, no se pueden aplicar las mismas medidas, acciones o ayudas para personas que son diferentes. Otra lección que extraje fue la de la importancia de interesarme. ¿De no haber preguntado yo hubiera sabido lo que ella pensaba? No. ¿Hubiera podido ayudarle? No. Debemos mostrar interés por quiénes nos importan. Léanse hijos, pareja, familia, compañer@s, amig@s, etc…

Saludos,

Agustí Brañas

9 12 2009
Mari Cruz

Muy bonito y enriquecedor Agustí.
Mi padre siempre que tenía una gran tarea pesada e inmensa que realizar, me comentaba que para comerse un elefante lo mejor que se puede hacer es comenzar bocado a bocado.
feliz semana a tod@s. un abrazote. mari cruz

9 12 2009
Myr

Hola Agustí.

Me parece fantástica la resolución del problema que encontraste y la capacidad de tu hija para asimilar la enseñanza y desarrollar su potencial.

Un abrazo y Felices Fiestas.

Myriam G.
PD Que linda experiencia fué la de Barcelona. Me alegra haberte conocido allí.

10 12 2009
Alfonso Sagi-Vela

Hola Agustí, con tu permiso entro por aquí.

Un par de líneas para saludarte y al numeroso público que convocas (no me extraña en absoluto) y para añadir un asunto complementario al que plantea el magnífico post de las mellizas.

También tengo mellizos, en este caso niña y niño, con diferentes capacidades e inteligencias. A lo largo de los años su educación ha exigido de sus padres un constante ejercicio de equidad. Me explico: se trataba de que ambos se sintieran igualmente considerados, reconocidos, castigados y premiados, mediante comportamientos y acciones distintos por parte de sus padres. Una suerte de comportamiento situacional de éstos.

La metáfora aplicable al ámbito profesional remite a otro de los terrenos desafiantes para los directivos.

Gracias por atender.
ASV

10 12 2009
Agustí Brañas

Apreciado Alfonso,

¡Y tanto que eres bien recibido en esta tu casa! Es más, espero y confío que tu estancia sea larga y provechosa en la misma. La experiencia que compartes nosotros también nos ha tocado vivirla. Para bien o para mal, el uno se mira en el espejo del otro -similar a como, bien apuntas, sucede en el mundo profesional-. ¡Dedicas más tiempo a él que a mí! o ¡No se valora igual mi trabajo que el de mi compañer@ -este en el mundo laboral-.

Nuestra obligación como padres y directiv@s es la de ser ecuánimes y separar la parte emocional de la racional a la hora de reconocer, premiar o reprender. Ya sé que es difícil el equilibrio pero … los retos son apasionantes.

Saludos,
Agustí Brañas

10 12 2009
Maite Crespo

Hola Agustí,

me ha gustado mucho este post, y después de leer los comentarios y tus respuestas me encuentro con algunos pensamientos.

Para mí el más importante es el ejemplo de los dos jefes A y B. Fíjate Agustí, que los que son diferentes son los empleados; tus hijas iguales pero distintas. Hay personas, parece que como tú y como yo, a los que la indicación de un objetivo por sí mismo ya nos mueve…a otros, como a tu hijita, hay que desmenuzarles el proceso e indicar las tareas específicas. El éxito en la consecución es el mismo: hacer la redacción. Es precisamente tu esfuerzo de diferenciación de liderazgo con tus dos niñas lo que a mí me parece el valor diferencial del nuevo líder. Y sin paternalismo, claro…;-), ella va a ser la responsable.

Y el segundo apunte es que sólo se puede establecer este espacio de trabajo en una relación de confianza; tu hijita confía en ti y tú entregas toda tu generosidad y habilidad para que sea una niña sana.

Si creemos que educar es el liderazgo más difícil, creo que es porque es el que más nos importa, porque los resultados nos afectan emocionalmente para bien..o en algunos casos, para mal. Y nos responsabilizamos de ello.

Amor + confianza+ vocación de servicio = Habilidades directivas
Gracias Agustí!🙂

10 12 2009
Josean

Agustin, felicitaciones por tu post.

Conocía ejemplos un tanto parecidos, pero este me parece delicioso.
Sin duda el apoyar a tus hijas -podría extrapolarse al caso de colaboradores- de está forma, les proporciona una carga de inteligencia emocional, capacidad para el esfuerzo y gusto por el apredizaje que en sus proyectos y retos futuros les serán sumamente útilies.
Saludos
José Antonio Martin

3 01 2010
Comunicació empresarial: Estratègia o Estrategema? « Earl Bond Sez

[…] Brañas, Agustí. !No escribo tan bien como mi hermana! Nuevas Habilidades Directivas. 2.0. en línia a: https://habilidadesdirectivas20.wordpress.com/2009/12/07/%C2%A1no-escribo-tan-bien-como-mi-hermana/ […]

7 03 2011
downloading + media » [Contenidos] Sin miedo a la hoja en blanco

[…] envío cada lunes (la de hoy, por cierto, viene en forma de ebook). La historia que nos cuenta Agustí Brañas sobre sus mellizas es un buen ejemplo de cómo podemos enfrentarnos a la hoja en blanco jugando con […]

11 03 2014
carlosmagana1964

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Extraordinario post

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