Lágrimas agrias …

26 04 2010

Querida Paz,

Esta mañana, mis mellizas se han ido de colonias. Llegada esta época primaveral, es práctica habitual que l@s estudiantes disfruten de unos días de asueto con sus compañer@s de curso. Este hecho no tiene nada de especial más allá del ritual de preparar las mochilas y los propios nervios de la noche anterior.

Te cuento. Cuando ya el autocar había iniciado la marcha, una compañera suya venía sollozando. Le hemos preguntado si le pasaba algo y si se encontraba bien. No ha podido responder. Se ha abrazado a mi mujer y ha roto a llorar desconsoladamente.

La razón era que no había podido ir de colonias con sus amigas por, según lo que nos ha comentado, las “malas notas” que estaba sacando. Yo no entro a valorar si es justa o no la decisión pues el ser padres implica una responsabilidad y una dificultad en la propia tarea de educar que, en la inmensa mayoría de oportunidades, no es entendida por nuestr@s hij@s.

Ahora bien, la decisión de no permitirle ir de colonias, ¿Servirá como revulsivo? O, por contra, ¿Se volverá como un boomerang hacia ell@s? Desde luego, no me hubiera gustado encontrarme en la tesitura de tener que decidir si iba o no iba.

¿Le hubierais permitido ir de colonias? ¿Qué opináis?

Saludos,

Agustí Brañas





La confianza: ¿Un comportamiento racional o irracional?

7 02 2010

Hola,

L@s economistas solemos, a menudo, basarnos en la Teoría de las Expectativas para intentar aventurarnos a explicar determinados comportamientos humanos.

Hace algún tiempo, se llevó a cabo un interesante experimento con monos. 

El resultado del mismo, junto a la Teoría de las expectativas, me lleva a plantearme y cuestionarme si la confianza es un comportamiento humano racional o irracional.

Me lo cuestiono analizando la política en su estado actual, su [escasa] credibilidad y l@s polític@s desde la óptica de la empresa.

Sí – no – sí – no …

¿Qué pensáis?

Saludos,

Agustí Brañas

P.D.

¡Feliz semana!





Liderazgo: ¿Emocional o Racional?

17 08 2009

rb-latok-3-2Hace unos días, Óscar Pérez, un excelente alpinista, escalando el Latok II, una de las montañas más difíciles y ariscas del mundo, sufrió un grave accidente. Este desgraciado hecho, me da pie para analizarlo desde el punto de vista del liderazgo emocional o racional.

Se montó, en tiempo récord, el mejor equipo para acudir al rescate. ¿Competencias? Experiencia, conocimiento, habilidades, aptitudes y, sobre todo, el aspecto emocional fueron algunas de las palancas para acudir en su ayuda.

Luchaban contra el reloj: condiciones climatológicas adversas y el estado de salud -desconocido- de Óscar Pérez.

Finalmente, ayer por la noche se tomó la decisión de abandonar el rescate. Una decisión racional, basada en medir el riesgo de poner en peligro el grupo de rescate frente a la decisión emocional de continuar.

¿Liderazgo emocional o racional? ¿Vida o muerte? ¿Dónde está la frontera?

¿Qué opináis?

Saludos,

Agustí Brañas