Los costes emocionales: Esos grandes desconocidos (I)

7 09 2009

Hola, acabo de  disfrutar de unos días de vacaciones en los que he podido reflexionar al vaiven de las olas. Así que, para iniciar la nueva temporada, lo vamos a hacer con un tema que, espero, os sea atractivo: los Costes emocionales: esos grandes desconocidos.

cervell¿Qué son o cómo podríamos definir los costes emocionales? He buscado una definición de los mismos pero no he encontrado ninguna que me satisfaga así que, creatividad al poder, voy a definirlos como: “Aquellos tipos de costes que, no siendo visibles ni imputables en el proceso de creación de valor, cobran una especial relevancia en las empresas que los padecen”.

Consecuencias:

  • Huida de talento
  • Elevado índice de rotación
  • Incremento de los costes de incorporación (l@s que se van, se llevan la mochila llena de conocimientos. L@s que se incorporan, la mochila la traen medio llena. Eso sí, con expectativas)
  • Manifiesto descontento organizacional
  • Y, porque no decirlo, de continuar padeciéndolos pueden poner en situación crítica la organización  

Hay una expresión gallega que dice: “Eu non creo nas meigas, mais haberlas, haylas” La traducción es: “Yo no creo en brujas, pero, haberlas, haylas”.

Los costes emocionales son, pues, como las meigas: Nadie los ha visto y sólo un@s poc@s los conocen pero … haberlos haylos. Sino, que se lo pregunten a las empresas que sufren su patología.

¿Cómo aflorarlos y tratarlos?

Continuará …

Saludos,

Agustí Brañas

Anuncios